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Villa Frei

Villa Frei: El diseño que habitó a una comunidad

El conjunto habitacional ñuñoíno, ícono de la arquitectura moderna, combina diseño y cohesión social para resistir los embates del tiempo y la especulación inmobiliaria.

Jorge Roa 9 meses atrás

Diseñada hace más de cinco décadas, la Villa Presidente Frei es un ejemplo de cómo la arquitectura moderna puede transformar la vida de sus habitantes. Con un enfoque en la unidad vecinal y diseñada para mejorar la calidad de vida, no solo transforma espacios, sino que también empodera a las personas y fortalece el sentido de pertenencia


Visitando la Villa Frei

“Próxima estación…” se escucha a través de los parlantes del vagón. Una voz femenina anuncia el arribo a una de las estaciones de la moderna línea 3 del metro de Santiago. Los usuarios se acercan a las puertas. El tren se detiene frente a un cartel que cuelga de la pared del andén, en él, el nombre de la estación…

“…Villa Frei”, termina por anunciar la voz femenina a través de los parlantes del vagón.   

La estación se ubica a tres niveles bajo tierra. La modernidad de esta estación ha sido documentada en innumerables ocasiones por creadores de contenidos debido al avance tecnológico con la que funciona. Arriba, en la superficie, y en un total de 40 hectáreas, se emplaza un proyecto visionario, social y también moderno. Construido hace más de cinco décadas con fondos de la Caja de Empleados Particulares (EMPART), se alza la emblemática Villa Presidente Frei.

La Inauguración: un proyecto para la clase media

A simple vista el parque, que colinda con la avenida Irarrazabal y la calle Ramón Cruz Montt, pareciera ser un espacio verde más en la comuna de Ñuñoa, pero en su interior esconde senderos, edificios, una extensa vegetación y variados puentes peatonales que tejen una vida social empoderada, fortalecida y en constante transformación.

Pierina Herrera Maldonado, presidenta de la junta de vecinos ‘21’, recuerda cómo, a sus doce años, jugaba junto a sus amigos mientras se inauguraba, por el presidente Eduardo Frei Montalva, la Villa. Fue un 27 de junio, de 1968.

Presidente Eduardo Frei en la inauguración la Villa Frei. https://www.chilepatrimonios.gob.cl/ficha?doi=13CTA-37294

Pierina fue unas de las hijas de un trabajador de la EMPART, vivió junto a su familia los primeros años de la villa. “Los que vivíamos ahí éramos todos parecidos, en el sentido que pertenecíamos a una clase media trabajadora. Se armó un grupo homogéneo, transversal. Nos conocíamos todos”.

Pierina agrega que en ese tiempo “existían proyectos como jardines colgantes, flotantes, muchos proyectos bonitos, pero con el 11 de septiembre (de 1973) no se concretaron.”  


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Arquitectura Moderna: Espacios que empoderan

El diseño estuvo a cargo de los arquitectos Osvaldo Larraín, Jaime Larraín y Diego Balmaceda entre 1956 y 1969. Con ideas y estilo moderno, el diseño priorizó el enfoque analítico y funcional: techos planos, plantas diáfanas y ornamentación mínima, poniendo al sujeto por sobre lo estético. Además, reflejaba una fuerte corriente sociopolítica, en la que ‘los edificios podían ser la respuesta a desigualdades sociales profundamente arraigadas´ (McLaughlin & Toral, 2023).

Para Priscila Barahona, arquitecta y subdirectora del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, la arquitectura moderna, cambió el paradigma de la vivienda y el cómo se habita en ella. Por lo mismo, es importante en este tipo de conjunto residenciales los espacios comunes, la vida de barrio y la noción de las distintas escalas de su edificación. Estas nociones de habitar un lugar transforman a la Villa Frei en un espacio donde la comunidad se une – y reúne – a través de su diseño. Así mismo, Pierina comenta que los propios caminos, la orientación de las viviendas y todo su entorno la hace propicia para la reunión, para la ayuda vecinal y para pensar en el otro.

Más que un conjunto residencial, la Villa Frei es un parque habitado, un espacio verde con edificaciones de tipo bloques, torres de 10 y 15 pisos y casas individuales. Acá, en la villa, dice la presidente de la junta de vecinos, “son pocos los espacios en donde el auto tiene preponderancia”, es la caminata, las mascotas, los niños y los juegos. Es la organización de la vida social el protagonista.

Villa Frei y la defensa ante el ‘Boom” Inmobiliario

A lo largo de su historia, este emblemático conjunto residencial ha enfrentado terremotos, pandemias y un estallido social, entre varios otros problemas. Pero hubo un peligro que siempre asechó: la especulación inmobiliaria. Por lo mismo, en el 2014, se impulsó un proyecto desde la propia comunidad en conjunto con organizaciones defensoras del patrimonio urbano y arquitectónico para proteger la Villa Frei. Su objetivo era convertirlo en un caso de relevancia a nivel urbano, arquitectónico y social del país. Un año más tarde, el 2015, es declarado como Zona Típica, iniciando un proceso de recuperación y puesta en valor.

Villa Frei

Para Pierina Herrera, el parque es una zona que siempre debería protegerse. Es el centro de actividades, se realizan talleres y ferias, “Es el orgullo para cualquier residente. Hay que cuidarlo, es nuestro pulmón verde. No queremos que se convierta en una nueva Plaza Egaña. La plaza ya la mataron, es sólo cemento”, comenta Pierina. 

Añade Priscila Barahona, que la ubicación estratégica en el que se encuentran las 40 hectáreas que componen este conjunto residencial. Esto convierte a la Villa Frei en un gran potencial para el negocio inmobiliario. Por lo mismo, ante esta vulnerabilidad, se extremaron los tiempos para protegerla y ser declarada Zona Típica. 

Un parque habitado

Pierina, como muchos de los residentes, utiliza parte del parque para instalarse en la feria artesanal, donde exponen el resultado de sus talleres autogestionados. Se ubican a pocos metros de la entrada de la estación, lugar que antes de su construcción era un sector verde, lleno de árboles y espacios para convivir.

Ahora existe una planicie de concreto que conduce a las escaleras mecánicas. Ellas descienden tres niveles bajo tierra, hacia el andén en donde los usuarios esperan el tren moderno que se maneja sin conductor.

Cuando llega el tren y se abren las puertas, se escucha la voz femenina que advierte a los pasajeros: “Próxima estación: Plaza Egaña”. Mientras, en la superficie, la Villa Frei no sólo es un lugar donde las personas habitan un espacio, sino donde se construye comunidad. 

Escrito por

Fundador y Director Ejecutivo de Fundación Nativa, donde lidera proyectos audiovisuales y educativos con impacto social. Docente de Diseño y Desarrollo de Videojuegos en la Universidad UNIACC, institución donde actualmente cursa el tercer año de Periodismo. Titulado como Realizador Cinematográfico por la Escuela de Cine de Chile, con formación especializada en postproducción, Color Grading y Desarrollo 3D.

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