Durante décadas, la ciencia ha demostrado que el cambio climático es real y urgente. Sin embargo, el negacionismo climático no ha desaparecido. ¿Por qué? La historiadora Naomi Oreskes lo deja claro: no es ignorancia, es un negocio. En una entrevista publicada por el medio Climática, Oreskes expone cómo ciertas ideas fueron instaladas intencionalmente para proteger los intereses de empresas y lobbies poderosos. Y advierte: sin una transformación profunda del pensamiento colectivo, la crisis climática seguirá siendo rentable para unos pocos.
Negacionismo climático: Una ideología fabricada por empresas
El negacionismo climático ha sido sostenido durante más de un siglo por corporaciones, lobbies y universidades cooptadas. En su libro El gran mito, Oreskes y Erik M. Conway rastrean el origen de esta estrategia: asociar el libre mercado con la libertad individual. Esa narrativa fue impulsada por sectores industriales, desde la electricidad hasta Silicon Valley, para evitar cualquier regulación estatal que amenazara sus beneficios. Lo que se presenta como ideología, en realidad, responde a una maquinaria de poder económico y desinformación.
Medios, universidades y el poder de las narrativas
Según Oreskes, los medios de comunicación también han jugado un rol clave en la expansión del negacionismo climático. Al dar espacio a “las dos partes” de un debate que no es simétrico, contribuyeron a relativizar hechos científicos. Las universidades, por su parte, fueron financiadas para enseñar un modelo económico que favorece la desregulación total, ocultando cualquier noción de bien común. El resultado: una sociedad que desconfía de la prensa, acepta el extractivismo como norma y olvida que el planeta es un patrimonio compartido.
Aún hay espacio para el cambio
Pese a todo, Oreskes conserva una mirada optimista. Si estas ideas fueron instaladas de forma estratégica, también pueden desmontarse. Y en esa tarea, los medios independientes, las universidades y los movimientos sociales tienen un rol crucial. Recuperar la noción de bienes públicos, cuestionar el fundamentalismo de mercado y promover nuevas narrativas puede ser el primer paso para frenar el avance del negacionismo climático.
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📚 Lee la entrevista completa sobre el Negacionismo climático
Desde Fundación Nativa recomendamos esta entrevista publicada por Climática. Naomi Oreskes no sólo explica cómo se fabricó el negacionismo climático, sino también qué podemos hacer para desmontarlo.
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