¿Qué ocurrió con las indicaciones de Sonapesca en la Ley de Pesca Chile? La Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados aprobó 60 indicaciones presentadas por el diputado Sergio Bobadilla que resultaron ser transcripciones literales de propuestas redactadas por el gremio industrial Sonapesca. Este hallazgo de CIPER evidencia una captura legislativa donde intereses corporativos privados dictan directamente las normativas que regulan la explotación de recursos soberanos en el mar chileno.
El eco del lobby en los pasillos de Valparaíso
El aire en la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados no huele a salitre ni a marea; huele a papel recién impreso y a café de oficina. Allí, entre carpetas de cuero y pantallas de laptop, se decide el destino de la biomasa de un país que vive de espaldas al mar pero depende de él para su mesa. En febrero de 2026, el murmullo de la democracia se vio interrumpido por un silencio técnico: el rastro de un «copy-paste» que conecta directamente las oficinas de la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca) con el pupitre del diputado Sergio Bobadilla.
No es una sospecha aérea. Es un dato duro. De las indicaciones presentadas por el parlamentario, 60 guardan una identidad genética absoluta con las propuestas del gremio industrial. Como si la pluma del legislador hubiera sido guiada por la mano del lobbista, las comas, los puntos y las erratas de la industria terminaron convertidas en ley en trámite.
Ley de Pesca: 60 indicaciones bajo sospecha
La investigación de CIPER Chile ha desnudado un mecanismo que muchos intuían pero pocos habían documentado con tal precisión quirúrgica en este nuevo ciclo legislativo. El diputado Bobadilla, representante de un distrito con fuerte presencia pesquera, no solo coincidió en espíritu con la industria; replicó su sintaxis.
Para entender la magnitud de esta Ley de Pesca Chile, hay que observar la tabla que separa la representación popular de la gestión corporativa.
| Aspecto Analizado | Propuesta de Sonapesca (Enero 2026) | Indicación Sergio Bobadilla (Febrero 2026) | Estado en la Comisión |
| Redacción | Técnica, pro-industrial. | Identidad literal (100% coincidencia). | Aprobada |
| Enfoque | Fraccionamiento de cuotas. | Mantenimiento de privilegios industriales. | Aprobada |
| Licencias | Perpetuidad encubierta. | Extensión de plazos de concesión. | Aprobada |
| Origen del texto | Equipo jurídico gremial. | «Asesoría técnica» del diputado. | Bajo fiscalización |
El rastro digital de la influencia
En la era del periodismo de datos, las coincidencias ya no existen. El análisis de metadatos y la comparación de estructuras textuales sugieren que no hubo un proceso de deliberación, sino de transferencia. Cuando un legislador presenta un bloque de 60 modificaciones que benefician específicamente al sector que debe fiscalizar, la democracia deja de ser una conversación para convertirse en un dictado.
Este fenómeno nos devuelve a la época de la cuestionada Ley 20.657, popularmente conocida como «Ley Longueira». En aquel entonces, la justicia chilena acreditó que hubo pagos de empresas a parlamentarios para influir en la votación. Hoy, en 2026, el método parece haberse sofisticado: ya no se trata solo del dinero, sino de la redacción misma de la norma. Es la captura del lenguaje.
Los puntos críticos: ¿Qué se está entregando?
Lo que está en juego en la Ley de Pesca Chile no es una cuestión técnica de redes y mallas; es la propiedad del bien común. Las indicaciones aprobadas por la Comisión —muchas de ellas con votos cruzados— apuntan a tres ejes que Sonapesca ha defendido históricamente:
- El Fraccionamiento: La división de la torta entre la pesca artesanal y la industrial. Las indicaciones «Bobadilla-Sonapesca» buscan proteger la tajada del león para las grandes naves.
- Licencias Transables: El derecho a vender y comprar el mar como si fuera un activo inmobiliario.
- Certificación de Capturas: La flexibilización de los controles que permiten fiscalizar cuánto se extrae realmente de las cuotas asignadas por Subpesca.
Como hemos analizado en Nativa en reportes anteriores sobre la transparencia en la gestión de recursos naturales, la falta de una muralla china entre el lobby y la legislatura termina erosionando la confianza pública. Si el ciudadano siente que la ley ya viene escrita desde un directorio empresarial, el contrato social se rompe.
Interpretación crítica: El costo ético de legislar entre sombras
Aquí es donde la mirada se vuelve ética. Sergio Bobadilla ha defendido su actuar argumentando que «escucha a todos los sectores». Pero escuchar no es transcribir. La labor de un diputado es filtrar, sopesar y, sobre todo, anteponer el bienestar general al beneficio de un gremio particular.
El problema no es que Sonapesca haga lobby; su labor es defender a sus asociados. El problema radica en la porosidad de una institucionalidad que permite que un representante del Estado actúe como oficial de partes de una asociación privada. Es la degradación del espacio público reducida a un trámite de oficina.
¿Dónde queda la pesca artesanal? ¿Dónde quedan los informes científicos independientes que advierten sobre el colapso de especies como la merluza o el jurel? En las 60 indicaciones de Bobadilla, esas voces son apenas un ruido de fondo, una estática que no logra penetrar el blindaje del lenguaje corporativo.
El fantasma de la legitimidad: ¿Hacia dónde vamos?
La Comisión de Pesca tiene hoy una responsabilidad histórica. Si el proceso de la nueva Ley de Pesca Chile nace contaminado por el rastro del lobby, su destino será el mismo que el de su predecesora: la anulación o el eterno cuestionamiento en los tribunales.
Como sociedad civil, la fiscalización ciudadana es la única herramienta para limpiar el proceso. No basta con anular las 60 indicaciones; es necesario auditar todo el proceso de génesis de la norma.
Ley de Pesca: El mar no puede tener dueños de escritorio
La fiscalización de la realidad socioambiental en Chile nos demuestra que el poder es un fluido. Si no hay represas éticas, el interés privado inunda todo el sistema. El caso Sonapesca-Bobadilla es un recordatorio de que la democracia es, ante todo, una batalla por el sentido de las palabras. Si permitimos que el lobby redacte nuestras leyes, habremos entregado la soberanía antes de que el primer barco zarpe del puerto.
Claves para entender el lobby en la Ley de Pesca Chile
Se refiere a 60 enmiendas presentadas por el diputado Sergio Bobadilla que son idénticas en redacción a las propuestas por el gremio industrial Sonapesca. Esto sugiere que el legislador utilizó textos de interés privado para modificar la ley pública.
Sonapesca es la Sociedad Nacional de Pesca, la federación gremial que agrupa a las empresas de la pesca industrial en Chile. Su rol es defender los intereses del sector, incluyendo el lobby legislativo.
Las indicaciones cuestionadas suelen favorecer la cuota de captura industrial y la extensión de licencias transables, lo que limita el acceso y la competitividad de los pescadores artesanales y pone en riesgo la sostenibilidad de los recursos.
La denuncia original fue publicada por el centro de investigación periodística CIPER Chile el 2 de febrero de 2026, tras un cotejo de documentos legislativos y gremiales.
El parlamentario ha declarado que su oficina técnica procesa diversas propuestas y que su intención es proteger el empleo en el sector pesquero de su región, aunque no ha desmentido la literalidad de los textos.
Nota del Editor: Este artículo es una pieza de periodismo de interpretación basada en datos públicos y reportes de investigación. Invitamos a nuestros lectores a revisar la investigación original de CIPER para una comprensión profunda del rastro documental.


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