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periodista tomando notas frente a una central térmica contaminante, símbolo de la desinformación energética.

Desinformación energética: guía para periodistas

La desinformación energética se ha vuelto una de las principales amenazas a la transición hacia fuentes limpias. Esta guía entrega herramientas clave para periodistas que enfrentan discursos disfrazados de realismo, pero cargados de intereses fósiles.

Jorge Roa 8 meses atrás

La desinformación energética ya no niega el cambio climático: lo reconoce, pero lo vacía de urgencia. Desde frases engañosas hasta narrativas retardistas, una investigación de Climate Tracker revela cómo ciertos discursos entorpecen la transición en América Latina. Esta guía ofrece herramientas concretas para que el periodismo actúe como antídoto frente a ese entramado de medias verdades.

Desinformación energética: cómo detectarla y enfrentarla

En tiempos donde se debate el futuro del planeta, los discursos sobre energía no solo informan: también manipulan. La desinformación energética ha evolucionado desde el negacionismo frontal hacia formas más sutiles y sofisticadas, como el retardismo, que propone transiciones lentas para justificar la permanencia de los combustibles fósiles.

La trampa del “gas natural” y el retardismo fósil

La guía parte de un diagnóstico claro: el negacionismo climático clásico está en retirada, pero ha mutado en formas más sutiles y peligrosas. Discursos retardistas, como el del expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, o el de gremios energéticos en Colombia y Ecuador, validan el uso prolongado del gas fósil bajo la excusa del realismo, la seguridad o incluso la justicia social.

Sin negar el cambio climático, estos discursos lo vacían de urgencia, proponen soluciones milagrosas (como la captura de carbono) y legitiman inversiones que perpetúan la dependencia fósil. La guía define este fenómeno como gaslighting energético, por su similitud con una técnica de manipulación que distorsiona la percepción de la realidad.

Tipologías de desinformación energética

Los autores identifican cinco formas principales de manipulación narrativa en medios de comunicación de la región:

  • Retardistas: aplazan la transición bajo argumentos técnicos o económicos.
  • Negacionistas: niegan el cambio climático o su origen humano.
  • Engañosos: manipulan estadísticas o sacan datos de contexto.
  • Falsos: promueven información abiertamente incorrecta.
  • Conspiracionistas: atribuyen la transición a agendas ocultas.

Estos discursos, aunque distintos, suelen combinarse y presentarse como verdades técnicas o necesidades de desarrollo. Por eso, urge afinarlas herramientas del oficio.

Junto a GI-ESCR realizamos este registro que toma historias y testimonios de mujeres activistas, defensoras de los derechos humanos y expertas de todo el mundo que abogan por una transición hacia la energía renovable con justicia de género.

Cinco estrategias para el periodismo responsable

La guía propone cinco estrategias replicables que pueden adoptar medios y periodistas para enfrentar la desinformación energética sin caer en neutralidades improductivas:

  • 1. Contrastar con evidencia científica
    Citar informes del IPCC, la AIE o bases de datos como Carbon Brief permite aterrizar declaraciones engañosas. No se trata de editorializar, sino de aportar contexto con respaldo técnico.
  • 2. Ofrecer contexto estructural
    Toda frase tiene un trasfondo político o económico. Cuando un gobierno defiende el uso de gas en nombre de la justicia social, ¿qué dice su presupuesto? ¿Dónde están realmente sus inversiones?
  • 3. Visibilizar contradicciones
    Cuando una empresa habla de energía limpia pero expande su infraestructura fósil, el periodismo debe mostrar esa incoherencia. A veces basta con un párrafo y un dato preciso.
  • 4. Sumar voces críticas
    Incluir expertas, académicos y comunidades afectadas evita caer en un “falso equilibrio”. No se trata de dar espacio a todo, sino a quienes ofrecen miradas informadas y diversas.
  • 5. Cuestionar soluciones mágicas
    Captura de carbono, hidrógeno azul, geoingeniería: si una tecnología se presenta como solución total, sin matices, es hora de revisar sus limitaciones.

¿Qué deben evitar los medios?

La guía también alerta sobre ciertas prácticas comunes que amplifican la desinformación:

  • Reproducir comunicados de prensa sin chequear fuentes originales.
  • Dar espacio a discursos negacionistas como “otra opinión válida”.
  • Aceptar sin crítica soluciones tecnológicas presentadas como panaceas.

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La transición necesita buen periodismo

En palabras de los autores, Francisco Parra y Esteban Tavera, “no hay transición energética justa sin una ciudadanía bien informada. Y no hay ciudadanía informada sin periodismo”.

Esta guía es, ante todo, una invitación: a que el periodismo vuelva a ejercer su potencia plena como herramienta crítica. No para editorializar, sino para verificar, contextualizar y contrastar. Porque no basta con informar: hay que contar la verdad en toda su complejidad.


Otra colaboración junto a GI-ESCR. Transición hacia energías renovables justa, sostenible y con perspectiva de género.

Desde Fundación Nativa creemos que no hay transición energética justa sin información honesta. Y no hay ciudadanía informada sin un periodismo que investigue, contraste y explique. Esta guía es una herramienta poderosa para seguir contando historias, pero con más profundidad y sentido crítico.

Escrito por

Fundador y Director Ejecutivo de Fundación Nativa, donde lidera proyectos audiovisuales y educativos con impacto social. Docente de Diseño y Desarrollo de Videojuegos en la Universidad UNIACC, institución donde actualmente cursa el tercer año de Periodismo. Titulado como Realizador Cinematográfico por la Escuela de Cine de Chile, con formación especializada en postproducción, Color Grading y Desarrollo 3D.

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